el abogado materialista

Un abogado se compra un BMW nuevito y sale a mostrárselo a los otros abogados en el tribunal. Llega y estaciona sobre la derecha, abre la puerta para salir y en ese momento pasa un camión y le arranca la puerta completita. El abogado se baja y empieza a maldecir como un loco.

Toma su teléfono celular y llama a la policia, que llega muy pronto:

"¡Mi coche recien sacado del concesionario! ¡Este animal, bestia, me arranca la puerta!

Sigue así hasta que el policia le dice: "Pero señor, ¿cómo puede ser usted tan materialista?, ¿no se ha dado cuenta que el camión, cuando se llevo la puerta, también le arranco el brazo desde el codo?"

El abogado se mira el muñón atónito y dice:

"¡Mierda! ¿Dónde está mi Rolex?"

celos profesionales

Dos abogados iban en un vuelo a Seattle. Uno de ellos se sentó junto a la ventana y el otro en el asiento de enmedio. Al momento de despegar, un ingeniero se sentó en el asiento del pasillo, junto a los dos abogados. El ingeniero se quitó los zapatos y se disponía a dormir cuando el abogado de la ventana dijo:

"Creo que voy a levantarme por una Coca".

"No hay problema, yo se la traigo", dijo el ingeniero".

En cuanto fue por el refresco, uno de los abogados tomó uno de los zapatos del ingeniero y escupió dentro. Cuando volvió con la gaseosa, el otro abogado dijo:

"Ya se me antojó. Yo también voy a ir por una".

Nuevamente el ingeniero se levantó gentilmente por otra Coca; en cuanto se fue el otro abogado tomó el segundo zapato del ingeniero y escupió dentro de él. El ingeniero regresó y todos se sentaron por un buen rato sin hablar.

Cuando el avión estaba aterrizando, el ingeniero se puso los zapato y descubrió lo que había pasado. Entonces se puso muy serio y dijo:

"¿Hasta cuando va a seguir esto? ¿Este celo entre nuestras profesiones? ¿Este odio? ¿Esta animosidad? ¿Este escupir en los zapatos y MEAR dentro de las Coca-Colas?"

precoz

A los 9 años, Quevedo comparece ante el tribunal acusado de violar a una preciosura de 18. En plena audiencia, el juez le pregunta a la abogada:

"¿Qué puede decir a favor de su defendido, doctora?"

La abogada le baja los pantalones a Quevedito, le coge el pipí y se lo muestra al magistrado:

"Mire que tamañito tiene, señor juez. ¿Cómo van a acusar a este niño de semejante delito? ¡Mírelo! ¿Ud. cree que con una cosita tan pequeñita se puede violar a una mujer?"

Y Quevedo le murmura al oído:

"¡Doctora, no me lo siga sobando que perdemos el juicio!"

abogado

Un abogado se muere y se va al cielo, llega y toca la puerta. En eso sale San Pedro y le dice: "¿Tú quien eres?"

"Yo soy abogado y me han mandado al cielo", responde al abogado. "¡No, no! tú no puedes entrar acá."

"¿Pero cómo que no puedo entrar?, ¿tú quien eres para decirme que no puedo entrar?"

"¿Como?... yo soy San pedro, el que decide si entras o no."

"A ver, ¿dónde está tu título que dice que eres San pedro, el único que puede dejar o no entrar al cielo?"

"Un momento," dice San Pedro, y se va corriendo a buscar a Jesús y le cuenta lo que pasa con el abogaddo.

Entonces sale Jesús: "Bueno, hombre, al parecer tú no puedes entrar al cielo porque ya no tenemso espacio, y ya... ya no pues."

"¿Cómo que no hay sitio, tú quién eres para que no me dejes entrar?"

"Yo soy Jesus el hijo de Dios y te digo que ya no puedes entrar al cielo."

"¿Cómo que hijo de Dios? ¿Cuál Dios?, a ver, enseñame tu partida de nacimiento donde dice que eres el hijo de Dios."

Entonces Jesus va a buscar a Dios...

"Papá... allá afuera hay un abogado que quiere entrar al cielo, primero le pidió su título a San Pedro, luego me pidió partida de nacimiento para ver si soy hijo de Dios... ¿qué hago?"

"Ya, ya, ya... déjalo entrar, ¡no vaya ser que me pida partida de matrimonio!"